Monday, September 8, 2008

Enganchada

El otro día vi los dos últimos episodios de la primera temporada de Sin Tetas No Hay Paraíso (en adelante STNHP). El problema es que no había visto ningún otro episodio de la serie, así que no me enteré de mucho, pero me gustó.

Busqué en Youtube, y ¡eureka! ahí estaban los demás episodios, por partes, claro. No sé si os lo he dicho alguna vez, pero tengo tal mierda de Internet, que para cargar un vídeo de 3 minutos, necesita 3 horas. Así que imaginaos para cargar 8 vídeos (cada episodio se dividía en 8 partes) de 10 minutos cada uno. Una eternidad.

Pues eso es lo que llevo haciendo desde el jueves pasado. Ya he visto los otros 10 episodios que me faltaban de STNHP. Ya me he enterado de todo. Ya me he terminado de enamorar del Duque.

Por cierto, Catalina me cae mal. Aunque creo que los guionistas y la actriz (cuyo nombre no sé) que la interpreta son muy buenos, pues, al margen del aspecto de una joven de veintitantos años (que son los que rondará la actriz), el comportamiento y la mentalidad de Catalina sí que parecen los de una chica de 17. Una chica de 17 años tonta del culo e irresponsable. Pero una chica de 17 años al fin y al cabo.

Por cierto, el viernes hice el examen de Francés. Como podéis suponer, no estudié mucho. Espero que dé para un 5. ¡¡Por Dios, que dé para un 5!!

El sábado tocó Lingüística. Aquello fue un auténtico show. Y eso que yo ni entré al examen. Decidí que no quería perder convocatoria para sacar un puto 0, así que me quedé en las escaleras esperando a que salieran Belén y la Anica. Dos minutos después de empezar el examen, oí "Hola". Me di la vuelta y vi a Belén. Bueno, a Belén y a treinta personas más. Parece ser que la profesora había salido un momento, y media clase había aprovechado para dejar el examen en blanco sin tener que ver la cara de la profesora al entregárselo.

Media hora más tarde salió la Anica. Bueno, parece que Lingüística es una de esas asignaturas que vamos a arrastrar muchos años. Es más, en el examen vimos a un tío que rondaba los 30. Seguro que ha teminado la carrera y sólo le queda Lingüística de primero. Joder, espero no acabar como él. Más que nada porque, a pesar de sus 30 tacos, sus arrugas y su calvicie, iba vestido como un crío de 15, y llevaba cuatro pelos mal puestos con gomina en forma de pinchos hacia arriba. Un calvo con el pelo a lo punki. ¡Un calvo, por el amor de Dios! No tengo nada en contra de la alopecia, pero hay que poner límites. Si sólo te quedan tres pelos, no los pongas para arriba.

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